10 motivos para visitar Taiwán

Vista de Taipei

Taiwán es un destino perfecto si quieres disfrutar de grandes contrastes dentro de un mismo destino. Esta pequeña isla tiene una localización privilegiada entre las grandes culturas orientales, Japón, China y Filipinas.

Una fusión entre la vanguardia y la tradición, donde grandes y modernos edificios se confrontan con templos, jardines y paisajes naturales. Y es que, aunque Taiwán es conocida por sus altísimos rascacielos, es mucho más que eso.

  • Los rascacielos de Taipéi

El Taipéi 101 es uno de los edificios más famosos de la ciudad y, aunque ahora ya no es el más alto, si que continúa siendo uno de los más altos del mundo con sus 508 metros. Es el enclave perfecto para contemplar la capital de Taiwán. Es una de las visitas más imprescindibles de la ciudad y de las más conocidas. Por cierto, si llueve en tu visita a Taipéi y es el inicio de tu recorrido, no te asustes: es la región de Taiwán más lluviosa.

  • El Memorial de Chiang Kai-Shek 

Es un monumento dedicado al ex presidente de la República de China Chiang Kai-Shek. Los colores del edificio representan la bandera de la República de China.

  • Parque Nacional de Shei-Pa.

Lo que más se destaca de este parque nacional es la riqueza en especies de plantas que posee. Es un destino de disfrute sin igual para aquellos a lo que les guste contemplar la naturaleza. Shei-Pa es un parque muy montañoso, con 51 altísimos picos entre flora virgen.

  • Atrévete a bucear en los fondos marinos de Taiwán

Como la inmensa mayoría de las islas de nuestro planeta, Taiwán debe mucho al mar y este le compensa con unos paisajes submarinos dignos de contemplar. Así que, si eres de los que no tienen miedo a las profundidades, ¡bucear en Taiwán es para ti! La región de Ludao es una de las más conocidas para este deporte, ya que permite admirar magníficos arrecifes de coral.

  • Parque Nacional de Taroko.

Si eres un amante de la naturaleza, este es tu sitio. Abundante vegetación en Taroko, el parque nacional destaca por la famosísima Garganta de Taroko. Montañas, acantilados y flora admirable hacen de este lugar un enclave natural imprescindible en un viaje a Taiwán. Desde la localidad de Hualien el camino a Taroko es corto y accesible.

  • Isla de Lanyu.

Todos los curiosos han de pasar por esta isla en su viaje a Taiwán. También es conocida como la Isla de las Orquídeas y es habitada por los aborígenes Yami, quienes aún conservan sus tradiciones.

  • Darse un baño en sus aguas termales

Taiwán es un paraíso de aguas termales, aunque no sea algo que le haga especialmente famosa. Las aguas termales de Zhiben presumen de ser las más antiguas del país y es una zona plagada de hoteles de alta gama por ello.

  • Maravíllate con sus templos

Uno de los templos más importantes es el templo de Longshan en Taipei. Aunque, es cierto que puedes encontrar templos hermosísimos paseando alrededor de todo Taiwán. Como en otras muchas zonas asiáticas, la religión y la espiritualidad es un plano muy importante de su cultura y esto se ve reflejado en sus construcciones y monumentos.

  • Disfruta de la Fiesta del Farolito

Su nombre real es Yuan Hsiao y se celebra dos semanas después del Año Nuevo Chino. Si viajas a Taiwán en esta época, no dudes en acudir a esta típica fiesta del país. Se caracteriza por sus fuegos artificiales y por su camino de farolillos de luz. El motivo de celebración no es nada más ni nada menos que la llegada de la primera luna llena del año, según el calendario chino, evidentemente.

  • Contempla los campos de sal de Jingzaijiao.

Fueron construidos por la dinastía Qing y datan de principios del siglo XIX. Un enclave turístico cargado de valor histórico, marcado por el poder económico que representaba la sal en el pasado. Los puedes encontrar en las costas de Tainan. Un paisaje, que fue desierto en la antigüedad, con el que quedarse más que maravillado.

Si con estas diez razones para visitar Taiwán te hemos conquistado y ya estás preparando tu viaje necesitarás saber cuál es la mejor época para visitar esta isla. Los meses más recomendables son los de primavera y otoño, es decir, de marzo a mayo o de septiembre a noviembre. Aunque en cuestiones climatológicas nada es seguro totalmente, durante estos meses las temperaturas suelen rondar los 25º, es decir, la idónea para viajar.

Como propina, te aconsejamos que si tienes tiempo de incluirlo en tu ruta, visites el lago Sun Moon Lake. Aunque está algo masificado de turistas, no deja de ser un precioso lago en el que ver el atardecer, relajarte después de tanto turismo o, simplemente, presumir de que has estado en el lago más grande de Taiwán.

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