Ejercicios físicos para evitar el síndrome de la clase turista

Ejercicios para la clase turista

Ejercicios para la clase turista / CRÉDITOS: Imagen de Orna Wachman en Pixabay

No debería pasar nada, pero cuando se trata de vuelos largos, hay una serie de recomendaciones y consejos que no estaría de más que siguieras, por comodidad y por prevención. Por ejemplo, los ejercicios para la clase turista, llamados así porque tratan de solucionar los principales inconvenientes de viajar en un espacio estrecho y cerrado como un avión. Y es que subir a un avión de largo recorrido no solo es aburrido, si no que, además, en algunos casos, puede provocar el llamado síndrome de la clase turista, con efectos sobre la salud.

¿Está en nuestra mano evitarlo? En ciertas ocasiones, sí. No todo el mundo tiene la capacidad económica de viajar en business y aún así estas personas también deberían tomar en consideración estos ejercicios para la clase turista. Te contamos qué puede ocurrir si no te mueves en el avión y cómo solucionarlo (o al menos intentarlo).

¿En qué consiste este síndrome?

Se llama así porque surge a raíz de la falta de espacio que tiene un turista para moverse en un avión. En los recorridos cortos, como vuelos nacionales o incluso aquellos de menos de dos horas, no debería haber problema si no nos levantamos. Pero cuando la distancia a recorrer se va a demorar durante varias horas, es importante saber que estamos poniendo a nuestra salud ante un reto.

Los afectados por este síndrome pueden experimentar trombos y coágulos en las piernas derivados de una mala circulación de la sangre. Al estar tanto tiempo sin movernos, las piernas pueden sufrir estos problemas y, en el peor de los casos, romperse y llegar a las arterias de los pulmones. Obviamente son casos extremos, pero debes saber que este riesgo existe.

Por supuesto, hay algunos grupos de riesgo con mayor predisposición a que este tipo de accidentes le puedan surgir, como aquellos que ya presenten una mala circulación o quienes tengan antecedentes familiares. También, mujeres mayores de 40 años, quienes tomen anticonceptivos hormonales, las embarazadas, fumadores, quienes hayan recibido anestesia recientemente o personas obesas deben vigilarlo con mayor atención.

Estés o no en estos grupos, te vamos a recomendar algunos ejercicios para la clase turista, muy fáciles de hacer y que te dejarán más tranquilo si tienes que enfrentarte a un vuelo largo y te preocupa este mes. Recuerda que estos consejos también los puedes seguir en cualquier otro sitio, como un autobús o incluso la oficina si debes permanecer muchas horas sentado frente al ordenador o en una de esas reuniones que se alargan demasiado.

Interior de un típico avión transoceánico
Interior de un típico avión transoceánico / CRÉDITOS: Imagen de Ty Yang en Pixabay

Ejercicios para la clase turista

El más sencillo de todos es levantarte y dar un corto paseo de al menos dos minutos cada hora. En los vuelos transoceánicos al tener dos pasillos, esto se hace más fácil, también son más largos por los que con un par de vueltas al avión lo tendrás resuelto. Pero en los vuelos de corto radio los aviones son cada vez más angostos, por lo que una buena estrategia sería ir al baño que te coja más lejos y esperar un poco en la puerta, de pie, antes de entrar (si hay cola, deja pasar al siguiente antes de entrar tú).

Si no tienes espacio para andar, también puedes simplemente ponerte de pie y permanecer en el pasillo, junto a tu asiento, para sentarte rápido cuando la tripulación te lo requiera. No permanezca quieto. Mueve las piernas aunque sea sin moverte del sitio.

Sentado también puedes hacer algún ejercicio. Por ejemplo, uno que puede ayudarte es juntar las piernas y poner los pies de puntillas. Esto favorecerá una mejor circulación. Mantén unos segundos, baja de nuevo y vuelve a subir.

Si tienes espacio debajo del asiento delantero, extiende las piernas todo lo que puedas y vuélvelas a flexionar. Repite varias veces, manteniendo unos segundos más el momento de la extensión. Si llevas alguna pequeña mochila en el asiento delantero y te caben los pies sobre ella, también es una buena opción para levantar ligeramente las piernas (ten en cuenta que el calzado puede mancharla).

Si ni siquiera tienes espacio para hacer esto, simplemente mueve los pies de arriba abajo, todo el tiempo que puedas. Un último ejercicio es subir y bajar las rodillas de manera alterna.

Interior de un avión
Interior de un avión / CRÉDITOS: Imagen de StockSnap en Pixabay

Cuando llegues a destino, procura no volver a sentarte o tumbarte inmediatamente. Da un pequeño paseo para reactivar la circulación date un masaje con las manos, desde los tobillos hasta las rodillas, en ambos sentidos. Aplicar una ducha en la que alternes agua fría con caliente (más de fría que de caliente) para ayudar a que todo se restablezca.

Aparte de estos ejercicios para la clase turista, no olvides que en los aviones (y en cualquier otro lugar de espacio reducido) debe primar la comodidad. Usa ropa holgada y de tejidos transpirables, calzado abierto o que no apriete, lleva siempre agua para hidratarte bien y trata de mantener una postura cómoda. Pon la espalda recta, bien apoyada en el respaldo, y no cruces las piernas, ya que esto empeora la circulación.